España tiene un objetivo legal de ahorro de energía hasta 2030. Para cumplirlo, las comercializadoras de electricidad y gas y los operadores de productos petrolíferos y de GLP —los «sujetos obligados»— deben ahorrar una cantidad de energía cada año. Pueden hacerlo aportando dinero a un fondo público o, de forma más eficiente, comprando CAE. Ahí es donde tu ahorro tiene valor.